
e nuevo el desgobierno de España se
convierte en cómplice de la tiranía
castrista
y se revela como su mejor valedor ante
la comunidad internacional para
perpetuarse en el poder, será preciso
recordarle al mundo entero de lo que van
a ser partícipes, parece que la frágil
memoria es también un aliado de Castro
II el Empecinado.
"Tendremos que arrepentirnos en
esta generación no tanto de las acciones
de la gente perversa, sino de los
pasmosos silencios de la gente buena.
Martin Luther King"
Los que apoyen al desgobierno cubano
son cómplices por acción y por omisión
de todos los atropellos a los derechos y
libertades de los que el pueblo adolece;
mientras los presos languidecen,
enferman y mueren; al tiempo que miles
de mis compatriotas se lanzan al océano
y caen en manos de las mafias que
trafican, en complicidad con la tiranía,
con las ansias de libertad de todo el
pueblo; en medio del dolor y la
desgracia de todos los cubanos por un
dislate que ya dura diez lustros, vienen
unos señores con saco y nos dicen que
hay que darle tiempo al Dos… le ronca
compadres…
Es bien fácil proclamar desde una
poltrona en un Ministerio sito en Madrid
que los cambios están siendo lentos, yo
no veo cambio alguno para los presos
políticos, para los encarcelados por
salida ilegal, para los perseguidos
disidentes, para los condenados por
sacrificar a una res, para esos cubanos
no ha habido ni habrá cambio ninguno
mientras la tiranía sea apoyada en el
exterior.
Mientras los socialistas españoles
ayudan a convencer a propios y extraños
de que es preciso ceder y levantar la
postura común que la Unión Europea
asumió tras la infausta primavera negra,
los desgobernantes cubanos se frotan las
manos y se fuman un habano pensando que
su plan ha surtido efecto y que no
tendrán problemas para perpetuar el
sistema que les permite enriquecerse con
el trabajo del pueblo, reprimirlo a
voluntad y satisfacer sus más bajas
pasiones sin que nadie pueda impedírselo.
Debo recordarles que ya ni las Damas
de Blanco escapan a la violencia del
aparato, el Dos ha ido incrementando
exponencialmente la represión contra la
disidencia mientras publicaba medidas
para enriquecerse junto a su camarilla
de corsarios, incluso más si cabe.
Ese será el nuevo apartheid cubano,
todo el que disiente continuará apartado
del sistema, perseguido y encarcelado si
es necesario, sólo los complacientes con
la tiranía podrán medrar en la cuba del
futuro a base de lamer las botas de su
amo o de alabar sus más cruentos
dislates, bonito plan, según Desatinos.
Los grupos disidentes reclaman a lo
largo y ancho del archipiélago que se
publiquen y cumplan los acuerdos
rubricados de los Derechos Humanos,
Políticos y Sociales, la liberación de
los presos políticos, el acceso a una
vivienda digna, un sueldo digno, la
implantación de una moneda única y todos
hacen oídos sordos a sus justos reclamos.
Los planes de los tecnócratas que
sirven a la tiranía han preparado una
coartada para ir sacando a debate los
temas sobre los que ya se ha decidido
legislar, así fue el nuevo reparto de
las tierras, el acceso a los hoteles y
celulares y la venta de algunos insumos,
para presentarlos como un nuevo logro de
la revolución y no como un derecho
largamente reclamado por la disidencia.
En vez de resaltar el atropello que
resulta que un cubano no tenga acceso a
Internet sin restricciones en pleno
siglo XXI, el aparato mediático que
ayuda, consciente o inconscientemente,
al castrismo pone el énfasis en que ya
se repartieron 7000 líneas para
celulares; poco hablan de que donde
realmente hace falta, en la Cuba
profunda, se encuentran perfectamente
aislados y desinformados; si una
desgracia le ocurre a un guajiro sabe
que solo se puede encomendar a la Virgen
de la Caridad del Cobre pues en los
pueblos del interior no hay ni personal
sanitario ni medicinas para atender las
urgencias, un descuido de tu ángel
custodio y te conviertes en historia.
Pronto habrá una decisión sobre la
salida del país, esta intentará cumplir
dos objetivos. El primero, criminalizar
al gobierno norteamericano haciéndole
parecer como culpable de entorpecer los
movimientos de los cubanos en general.
El segundo, será restringir las
posibilidades de viaje por unos costos
monetarios cuantiosísimos en los
trámites que los convertirán en
inaccesibles para el cubano de a pie.
Solo los macetas del régimen y los
que dispongan de familiares en el
exterior en trabajos de alta
remuneración van a tener esa posibilidad,
al igual que ocurre con las habitaciones
hoteleras que ya tienen un precio
distinto dependiendo de si eres cubano o
no, ni que decir tiene que las más
onerosas son para los oriundos del lugar.
Ni siquiera la constatación de que
Yoani Sánchez no haya podido ir a
recoger su merecido premio al Reino de
España, al igual que ocurrió con Oswaldo
Paya y las Damas de Blanco en su momento,
ha sido capaz de abrirles los ojos a los
cómplices de la tiranía.
Si los extranjeros piensan que los
Castro van a hacer honor a la palabra
comprometida con Desatinos de avanzar en
el reconocimiento de los derechos y
libertades de las que el pueblo cubano
adolece por lustros, pueden echar la
vista atrás y recordar una a una las
mentiras castristas, nunca avanzaremos
si eso significa que el poder
totalitario corre peligro y quien lo
dude, además de contumaz, se revela un
necio.
Solo puedo advertir de lo evidente
para mí a los que les atribuyen buena fe
a unos individuos que nunca han vacilado
en emplear todos los medios a su alcance
para conseguir sus objetivos.
Para mis compatriotas solo me queda
recordarles que nos hayamos solos en la
lucha contra el tirano y sus adlátares,
excepto algunas contadas y honrosas
excepciones solo nosotros debemos
resolver el sufrimiento diario de no
esperar, sentir, ni percibir, la ansiada
libertad.
Facilis
descensus averni.
La
bajada al infierno es fácil.
Oswaldo Yáñez.
Ciudad de La Habana.
A doce de mayo del año de
la inminente Libertad para todos los
Cubanos.