
uchos han sido los crímenes cometidos por el gobierno
de los Castro a lo largo de estos 48 oscuros y sangrientos
años. Fusilados, presos, perseguidos, torturados, exiliados.
Confiscaciones, expropiaciones, depuraciones. Un pueblo
engañado, oprimido. Un pueblo forzado a engañar, a odiar, a robar para
subsistir. Un pueblo sin confianza en su prójimo. Un pueblo donde la
amistad murió. Donde el lazo familiar se rompió.
Pero hay mas aun. Castro, y su gobierno, han desbaratado, destrozado,
cambiado por completo las vidas de los cubanos desde 1959. Ya sea en Cuba
o en el exilio, el curso de la vida normal de una población cambio
completamente.
Y no es si la vida de un exiliado ha sido mejor o no, porque obviamente
aquella de los que se quedaron no lo ha sido. Es que la vida de todo
cubano ha sido forzadamente distinta. Fuera de su desarrollo normal.
Alejada de sus raíces, de su medio ambiente, de su barrio, de su pueblo,
de su ciudad, de su campo. De sus amistades, de su música, de sus
paisajes, de sus playas, de sus bebidas, de sus frutas. De su ámbito
natural.
El concepto de Patria se lleva en el corazon de cada cubano. Cuba esta
dentro de nuestro ser. Tiene que estar en nuestras aspiraciones, nuestros
suenos, tiene que formar parte de nuestro espiritu. Y asi cada cual debe
explicarsela a los niños, a los jovenes. Porque tienen que tener, tanto
aqui como en Cuba, esa pregunta, y que es Cuba?
Los de aqui, por no conocerla. Los de alla, por vivirla artificialmente,
transitoriamente, distorsionada. Patria no es necesariamente el pedazo de
tierra donde se nace. Eso depende de cada persona, sus sentimientos, su
comportamiento, sus anhelos.
Patria son la campina, el verdor del campo, los mares, la arena, ese cielo
unico tan azul de dia, tan estrellado y claro de noche. Cuba es nuestras
palmas, rios, frutas, musica, ron, azucar, raspadura, café, tabaco. Cuba
es nuestras costumbres, idioma, tradiciones, escuelas, colegios, parques
donde jugamos de niños y aunque nos hayamos ido, o ya no existan, lo
llevamos dentro. Cuba es esa tierra que se extraña, ya estes aqui o alla.
Esa tierra que se suena, se suda, que se respira, que nos apasiona, que
nos llena de orgullo y de rabia.
Todos los cubanos, los de Cuba y los del exilio, sentimos las mismas
angustias. Todos somos victimas de la misma desgracia. Todos tenemos las
mismas inquietudes, el mismo dolor. Pero asi mismo, todos tenemos la
obligacion, el deber, de luchar hasta encontrar la salida que nos de
libertad y justicia.
La generación ya establecida en 1959, profesionales, comerciantes,
empresarios, obreros, campesinos, escritores, periodistas, artistas,
vieron truncadas sus profesiones u oficios. Sueños sin completarse.
Aspiraciones truncadas. Bodas que no se realizaron. Matrimonios afectados.
Seres humanos que habían estudiado, trabajado, para llegar adonde se
encontraban, de pronto se quedaron en el vacío.
Ya sea los que vinieron para el exilio, o los que se quedaron, todo
cambio. Incluyendo las vidas de los que pudiendo optar por no participar,
optaron por cooperar. Y todo ha triado confusión, separación, profesiones
cambiadas, oficios tergiversados, anhelos frustrados. Vocaciones
truncadas.
La generación en formación en 1959, quizá la mas sufrida, vio su destino,
sus sueños de un futuro, sus anhelos, sus esperanzas, todo desaparecer en
alas de una llamada revolución, en un país que no lo necesitaba. Carreras
universitarias terminadas abruptamente. Aprendizajes de oficios sin razón.
El espíritu empresarial y comercial aniquilado.
Noviazgos desbaratados. Separación familiar. Jóvenes a la desbandada. Esto
es un crimen sin perdón. La juventud es lo mas preciado de un país. Y Cuba
tenia una juventud buena, bonita, feliz, responsable, jovial, fiestera.
Estudiantes de institutos, paseos en los parques, reuniones y fiestas en
los clubes, en las casas. Estudiantes universitarios, con sus inquietudes,
casas de huéspedes donde se vivía en camaradería. Cuna de los futuros
profesionales, y políticos.
Esta generación ha sido la mas sufrida, no solo porque su vida se trunco
en el momento mas critico de su formación, sino porque no pudo al menos
disfrutar tanto tiempo, como la anterior, de una patria feliz. Y esto,
esto no tiene marcha atrás.
La generación que eran niños en 1959, o nacidos desde entonces, es una
generación que no ha podido ver, apreciar, lo que fue su patria, su gente
su pueblo. Los exiliados, luchando en dos idiomas, dos culturas, dos
idiosincracias. Los quedados allá, han sido niños no-niños, sin juguetes,
sin esperanza, sin leyendas, sin héroes, sin fe, sin esperanza, sin Dios.
Esta generación da pena, lástima, rabia, frustración. Ha sido el castigo
para la generación de sus padres que optaron por defender el sistema. El
motivo de lucha y de superación para los que alcanzaron el exilio. Y el
motivo de impotencia y frustración para los que permanecen en la Isla y
nunca apoyaron el sistema.
Ha sido una generación valerosa, fuerte, honrada. Los exiliados han sabido
asimilar una nueva cultura sin perder la propia. A pesar de barreras, a
veces duras, han sabido seguir amando a la patria de origen o de sus
padres. Y se interesan por su libertad. Y luchan por sus hermanos de allá.
Y entienden y se preocupan por la causa de Cuba.
Los quedados allá, a pesar de una propaganda masiva, constante, una
desinformación hábil, una educación adoctrinada, han sabido darse cuenta,
pensar por si mismos, saber lo que deben hacer. Y saben que existe una
vida distinta. Con futuro, con fe, con esperanza, con paz, con bienestar.
Saben y están comprendiendo que necesitan la espiritualidad, de Dios. Que
la ideología no puede reemplazar a la fe. Y que ningún hombre es el
Estado. Que ningún hombre es el Gobierno. Que ningún hombre es Cuba. Poco
a poco encuentran a Dios. Se dan cuenta que el ser humano tiene derechos.
Y deberes. Y responsabilidades.
Y lo triste es que esto no tiene solución. Ya esta hecho. Las vidas no se
pueden volver a vivir. Pero lo feliz, lo bueno, es que si hay solución
para un futuro mejor y establecer un sistema en Cuba donde jamas esto
vuelva a suceder. Y que todos vamos a tener la oportunidad de ayudar y
moldear este futuro. Si, aunque a veces nos envuelva el pesimismo, el
desencanto, pensemos que vale la pena la lucha. No importa quienes nos den
la espalda. La libertad de Cuba esta cerca. Por que? Porque los cubanos,
los únicos dolientes e interesados, así lo desean. Y somos un pueblo
merecedor de esta libertad. Y pronto podremos compartir todos nuestro
suelo, nuestra tierra, nuestra campiña, nuestras playas, nuestro cielo,
con libertad, prosperidad y justicia